Cultura

Fuenlabrada, epicentro político: el PSOE celebra su Comité Federal en la ciudad

El centro cultural Tomás y Valiente acogió el Comité Federal del PSOE: Sánchez defendió las pensiones y pidió votar en las elecciones del 29N.

Fuenlabrada, epicentro político: el PSOE celebra su Comité Federal en la ciudad

Quien se acercara este sábado por las inmediaciones del centro cultural Tomás y Valiente se encontró con un ambiente poco habitual: cámaras de televisión, militantes por doquier y un notable despliegue de organización. El motivo era de peso, porque la ciudad acogía el Comité Federal del PSOE, la reunión en la que los socialistas han ratificado sus listas al Congreso y al Senado de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

Según los cálculos facilitados por el propio partido, unos 3.000 militantes llenaron el recinto hasta la bandera. Lo que en teoría debía ser un encuentro de carácter orgánico terminó convirtiéndose en un auténtico acto de precampaña, con Pedro Sánchez como protagonista absoluto sobre el escenario de un espacio que la propia crónica describe como un feudo históricamente ligado al socialismo.

Las pensiones, bandera principal del discurso

El jefe del Ejecutivo y líder de los socialistas quiso dejar claro su mensaje estrella: las pensiones están fuera de cualquier discusión. En una clara advertencia a PP y Vox, bromeó con que, si les apetece usar motosierras, que se marchen al aserradero, pero que con las pensiones no cuenten. A Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal les trasladó que este derecho no es ningún regalo que se pueda recortar a capricho, sino una conquista social lograda con el esfuerzo de años, y reclamó mayor respeto hacia las personas mayores.

Sánchez también lanzó un llamamiento directo a la participación ciudadana, planteando una disyuntiva sin matices: o el país sigue avanzando durante los próximos cuatro años, o da un paso atrás de varias décadas de golpe. Su consigna fue tajante: salir a votar, ganar y gobernar para evitar retrocesos en derechos y servicios.

Una cita marcada por la dimisión de Mínguez

La llegada del presidente del Gobierno a Fuenlabrada se produjo apenas un día después de un movimiento delicado para su partido: Montse Mínguez anunciaba que abandonaba la portavocía del PSOE, tras las críticas que había recibido por los negocios inmobiliarios de su pareja. La respuesta de la dirección fue inmediata, y la secretaria de Organización, Rebeca Torró, asumió el relevo en la portavocía para amortiguar el impacto.

Curiosamente, Sánchez evitó nombrar a Mínguez durante su intervención, aunque a su llegada varios dirigentes relevantes no dudaron en mostrarle su apoyo, entendiendo que había sido tratada con una dureza desmedida. Uno de los momentos más comentados de la jornada llegó al inicio del acto, cuando el secretario general dedicó unas palabras de cariño a su esposa, Begoña Gómez, que permanece a la espera de juicio por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. Aseguró que los intentos por quebrar a los suyos han tenido el efecto contrario, dejándolos más unidos y fuertes que nunca.

La ausencia que llamó la atención

Entre los nombres que no pasaron por la ciudad destacó el del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Desde su entorno explicaron que la ausencia respondía a que la convocatoria era un simple trámite sin margen para intervenir, si bien su falta se comentó con insistencia en los pasillos del recinto.

Un tablero electoral fragmentado

La cita fuenlabreña se celebró justo un día después de que fracasara el intento de Frente Amplio y Podemos de concurrir juntos a las generales. En sus actos en Madrid, la candidata morada Irene Montero se sumó a las disculpas por el espectáculo que había pedido Gabriel Rufián, achacando el desacuerdo a diferencias políticas profundas con los partidos de Sumar y a su cercanía con los socialistas. Por su parte, Ada Colau, cabeza de lista de Frente Amplio, lamentó la alianza fallida y sostuvo que su formación tendió la mano hasta el último instante, aunque reconoció que nadie puede ser obligado a sentarse a negociar.

En el bando contrario, Feijóo intervino también en Madrid y se comprometió a dejar el Estado de bienestar mejor de como lo encuentre si alcanza La Moncloa, defendiendo la planificación y la sostenibilidad de los servicios públicos. No perdió la ocasión de arremeter contra el pacto entre el PSOE y Frente Amplio para compartir listas al Senado, al que describió como una unión de desesperados que refleja la debilidad de los socialistas.

Qué supone esto para la ciudad

Más allá del ruido nacional, que un partido en el Gobierno elija Fuenlabrada para una cita de esta relevancia dice mucho del peso de la ciudad en cada contienda electoral. Los vecinos que quieran participar en la decisión del 29 de noviembre tienen la cita en las urnas dentro de muy poco, y los términos del debate, con las pensiones y el Estado de bienestar como ejes, afectan directamente al día a día de muchos hogares fuenlabreños.