Economía

Prevención rural: cómo Requena y Utiel luchan contra incendios

Una iniciativa en Requena y Utiel recupera técnicas tradicionales para prevenir incendios y generar empleo en zonas rurales.

Prevención rural: cómo Requena y Utiel luchan contra incendios

En pleno verano, con España sufriendo una ola de incendios sin precedentes, cada vez es más evidente que apagar el fuego no basta. La clave está en evitar que se propague, y eso requiere trabajo mucho antes de que salte la primera chispa. En Fuenlabrada seguimos de cerca estas noticias, porque lo que ocurre en el medio rural también nos afecta: un territorio bien cuidado es más seguro para todos.

Recuperar el pasado para proteger el futuro

En Requena y Utiel, dos municipios del interior valenciano, un proyecto impulsado por AMUFOR —la Asociación de Municipios Forestales— está poniendo en valor soluciones tradicionales para hacer frente a los grandes incendios. Con el apoyo de la Fundación 'la Caixa', esta iniciativa combina prevención ambiental con creación de empleo en zonas castigadas por la despoblación.

Uno de los pilares del proyecto ha sido la recuperación de antiguos bancales agrícolas en Requena. Estas estructuras, visibles en fotografías aéreas de los años 50, servían como barreras naturales contra el fuego al romper la continuidad del terreno. Hoy, muchos están abandonados y cubiertos de vegetación. El equipo ha rehabilitado cuatro hectáreas, y además planea sembrar gramíneas y leguminosas para que el pastoreo extensivo mantenga esas zonas despejadas con el tiempo.

Agua, memoria y comunidad

En Utiel, el foco ha estado en los aljibes históricos: depósitos subterráneos que recolectan agua de lluvia. Tres de ellos, dañados tras la Dana de 2024, han sido restaurados gracias a una colaboración entre técnicos, vecinos y la Junta de Caminos local. Ahora vuelven a ser funcionales, no solo para el riego, sino también como puntos estratégicos para combatir incendios cercanos.

“No es habitual encontrar una red de aljibes tan bien conservada y con tanto arraigo”, comenta Chema Martín, técnico de AMUFOR. Esta acción no solo recupera infraestructura útil, sino también memoria colectiva.

Propietarios, empleo y compromiso

Otro reto clave es localizar a los dueños de fincas forestales —muchos ni saben qué tienen— y ayudarles a gestionar sus terrenos. En la Comunitat Valenciana, más de la mitad del monte es privado, pero mal gestionado por falta de herramientas o información. El proyecto busca agrupar a estos propietarios, capacitarlos digitalmente y fomentar una gestión activa del territorio.

También hay espacio para el empleo verde. Se apuesta por formar a jóvenes, especialmente mujeres, en oficios como la silvicultura. En Requena ya existe una escuela de capataces forestales cuyos alumnos podrían encontrar oportunidades cerca de casa, algo impensable hace unos años.

“Un monte limpio y con actividad es mucho más resistente al fuego”, asegura Lucio Cabrera, concejal de Medio Ambiente de Requena y bombero forestal. Y es que, como señalan desde AMUFOR, la verdadera defensa no son solo los aviones o los brigadistas, sino un entorno bien cuidado durante todo el año.

Este modelo, si tiene éxito, podría replicarse en otras 55 localidades. Porque proteger el medio rural no es solo salvar árboles: es mantenerlo habitado, productivo y orgulloso de sus raíces. Desde Fuenlabrada, miramos con interés estas experiencias que demuestran que otra forma de cuidar el entorno es posible.