El calor extiende la presencia de la galeruca en nuestra ciudad
Los vecinos de Fuenlabrada han notado una mayor presencia de insectos en las zonas arboladas durante este verano. La culpa la tienen las altas temperaturas, que han favorecido que la plaga de la galeruca del olmo se prolongue más tiempo del habitual. Esta situación ha obligado al Consistorio a no bajar la guardia y a mantener activos los protocolos de actuación sobre el arbolado urbano para garantizar el bienestar de todos.
Desde la Concejalía de Medio Ambiente explican que, aunque los trabajos comenzaron en primavera como es costumbre, las condiciones meteorológicas de este año han hecho que la plaga sea especialmente persistente. Por este motivo, los servicios municipales continúan revisando los avisos que llegan desde la ciudadanía y aplicando los tratamientos necesarios donde se detectan focos de infección.
Una técnica respetuosa con el entorno
Para combatir a este insecto, el Ayuntamiento ha optado por la endoterapia vegetal. Este sistema se considera el más adecuado porque consiste en inyectar el producto directamente en el tronco del árbol. De esta forma, se evita por completo la pulverización de insecticidas en el aire o en el suelo, lo que resulta mucho más seguro para el medio ambiente y para las personas que transitan por la ciudad.
La campaña preventiva arrancó el pasado mes de abril. Desde entonces, se han realizado tratamientos de refuerzo y de choque en aquellas áreas donde la presencia de la galeruca ha sido más intensa. Hasta la fecha, se ha actuado sobre cerca de un millar de olmos en Fuenlabrada. Los técnicos han dado prioridad a los ejemplares situados en lugares sensibles, como las inmediaciones de viviendas, centros educativos, centros de salud y parques públicos.
El control de esta plaga exige un seguimiento constante. Los responsables municipales advierten que los insectos tienen capacidad para desplazarse entre los árboles y refugiarse en diferentes espacios, por lo que la vigilancia debe ser continua para evitar que la plaga se expanda sin control.
Consejos prácticos para los residentes
Aunque es importante tranquilizar a la población diciendo que la galeruca del olmo es inofensiva para las personas, el Ayuntamiento reconoce que su presencia puede resultar molesta. Por ello, se pide la colaboración de todos los vecinos para comunicar cualquier incidencia que observen, facilitando así el seguimiento y la rápida actuación de los servicios municipales.
Además, desde el consistorio se ofrecen una serie de recomendaciones para quienes viven cerca de zonas con olmos. Se aconseja revisar y limpiar de forma preventiva persianas, rejillas y aparatos de aire acondicionado. Estos son recovecos donde los insectos suelen refugiarse y desde donde pueden volver a aparecer cuando suben las temperaturas.
Otras medidas útiles incluyen la instalación de mosquiteras siempre que sea posible y evitar el uso de luces blancas en el exterior durante la noche, ya que estas atraen a los insectos. En el interior de las viviendas, se puede recurrir al uso de insecticidas domésticos convencionales. Es importante recordar también que, en el caso de comunidades de propietarios y parcelas privadas, los tratamientos fitosanitarios deben ser realizados exclusivamente por empresas autorizadas.


