El Hospital de Fuenlabrada participará en un proyecto nacional para mejorar la atención tras un infarto
Si alguien cercano ha pasado por un infarto, sabrá que el momento más delicado llega muchas veces después del alta, cuando el paciente vuelve a casa y debe sostener por su cuenta un tratamiento exigente. Con esa idea en mente, la farmacéutica Daiichi Sankyo, con el aval de la Sociedad Española de Calidad Asistencial y de la Sociedad Española de Directivos de la Salud, ha lanzado el programa EVA Bridge. Lo más destacado para nuestra ciudad es que el Hospital Universitario de Fuenlabrada figura entre los ocho centros hospitalarios españoles que han ayudado a diseñar esta nueva forma de trabajar.
El proyecto propone un flujo asistencial de referencia para personas que ya han sufrido un problema coronario. Su propósito es que el paso del hospital al centro de salud no sea un salto al vacío, sino una transición ordenada en la que se identifique bien al paciente, se haga un seguimiento completo y se garantice que cumple el tratamiento. El objetivo final: reducir eventos cardiovasculares, reingresos y complicaciones.
Un modelo que pone al paciente en el centro
EVA Bridge establece un marco común de actuación coordinado por los servicios de Cardiología, pero en el que también intervienen Atención Primaria, Enfermería, Rehabilitación Cardiaca, Nutrición y otros profesionales implicados en el proceso. La idea es que la práctica clínica sea más homogénea, que las decisiones se tomen con más facilidad y que el paciente se convierta en el eje de un recorrido asistencial claro e integrado.
El programa contempla, además, incorporar soluciones digitales y herramientas de apoyo a la decisión clínica que faciliten el seguimiento y la comunicación entre profesionales. También apuesta por la educación y el empoderamiento del paciente, para que participe de forma activa en el cuidado de su salud y mejore su adherencia al tratamiento.
Así funciona el acompañamiento, fase a fase
Durante el ingreso y los primeros días en casa
El despliegue se organiza en un cronograma de 12 a 15 meses de acompañamiento intensivo. La primera fase, la de hospitalización y preparación del alta, busca que el paciente salga del hospital con toda la información necesaria y una hoja de ruta personalizada. Justo después llega la fase post-alta inmediata: durante los primeros 15 días, el seguimiento se intensifica con visitas presenciales y llamadas telefónicas proactivas para resolver dudas y afianzar la adherencia.
Esta etapa temprana es clave si tenemos en cuenta que el 67,7% de las personas que han sufrido un infarto abandona la medicación durante el primer año. De hecho, según los datos del proyecto, mejorar solo un 10% la adherencia terapéutica permitiría evitar 8.700 muertes y ahorrar más de 75 millones de euros al sistema sanitario.
Consolidar hábitos y vigilar a largo plazo
Entre los 2 y los 6 meses posteriores al alta comienza la fase de instauración y mantenimiento, con un seguimiento más regular y personalizado y ajustes del tratamiento según la evolución. Las consultas periódicas con Enfermería y Cardiología sirven para vigilar parámetros como el colesterol LDL y reforzar la educación en hábitos saludables. A partir del año postinfarto, en la fase de continuidad de cuidados crónicos, la supervisión continúa a intervalos más amplios, con el apoyo constante de Atención Primaria.
El colesterol, en el punto de mira
Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de morbimortalidad en España, y el colesterol tiene mucho que decir: se le atribuye aproximadamente el 60% de estas enfermedades. Sin embargo, el control sigue siendo un reto, ya que el 73% de los pacientes con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los objetivos. Las nuevas guías europeas apuestan por un abordaje más precoz e intensivo, con terapia combinada desde fases tempranas.
Buenas noticias para la salud de los fuenlabreños
Desde la organización destacan que la coordinación entre Cardiología, Atención Primaria y Enfermería permite dar respuestas más ágiles y centradas en las necesidades de cada paciente. Raquel Coca, responsable de Especialidades de Daiichi Sankyo España, subrayó que este tipo de colaboración contribuye de forma significativa a mejorar los resultados en salud y a hacer el sistema más eficiente.
Que el hospital de nuestra ciudad forme parte de este grupo de trabajo significa que Fuenlabrada estará en primera línea a la hora de definir cómo se atenderá en el futuro a los pacientes coronarios. Una buenísima noticia para quienes han pasado por un infarto y para sus familias.


