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El equipo OWLA del IES López de Aranguren de Fuenlabrada, bronce mundial en Stem Racing

El equipo OWLA del instituto de Fuenlabrada acaba tercero en la final mundial de Stem Racing en Singapur, a solo 14 milésimas del ganador.

El equipo OWLA del instituto José Luis López de Aranguren, tercero del mundo en Singapur

La educación pública de Fuenlabrada está de enhorabuena. Los alumnos del Instituto José Luis López de Aranguren han regresado de Singapur con un resultado espectacular: el tercer puesto en la final mundial de Stem Racing, una de las competiciones educativas más exigentes del panorama internacional. El centro ha defendido así los colores de la Comunidad de Madrid en una cita que reunió a 90 equipos llegados de todo el mundo tras superar sus respectivas fases nacionales.

El desempeño del conjunto fuenlabreño, conocido como equipo OWLA, fue sobresaliente en la modalidad de Knockouts, en la que los prototipos se miden en duelos directos de velocidad. Según la información oficial del Gobierno regional, el coche madrileño se quedó a apenas 14 milésimas de segundo del primer puesto, que fue para un equipo procedente de Arabia Saudí. Que la diferencia se resolviera en una fracción de tiempo tan minúscula da idea del altísimo nivel alcanzado por el proyecto.

¿En qué consiste este programa?

Stem Racing plantea a los estudiantes un reto de gran envergadura: diseñar, construir y hacer competir su propio monoplaza inspirado en la Fórmula 1, a escala. Y lejos de quedarse en lo puramente técnico, el proyecto exige competencias muy variadas, que van de la ingeniería y el diseño a la comunicación y la gestión de proyectos. Los participantes trabajan sobre fases reales de desarrollo, toman decisiones estratégicas y refuerzan el trabajo en equipo.

El nivel de detalle que requiere el prototipo es enorme: hay que comprender principios de aerodinámica, mecánica, programación y electrónica, y al mismo tiempo planificar recursos, repartir tareas y resolver los conflictos propios de cualquier proyecto ambicioso. Es, en la práctica, una escuela de lo que después demandan las empresas: conocimientos técnicos y también habilidades para colaborar y adaptarse ante desafíos nuevos.

Una apuesta regional por las vocaciones científicas

La asistencia a la final singapurense estuvo cubierta de principio a fin por la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, que financió íntegramente el desplazamiento de los participantes. Desde el Gobierno regional se subraya que este tipo de iniciativas ayudan a despertar vocaciones científico-tecnológicas, un terreno cada vez más decisivo para la economía y la innovación, donde la demanda de profesionales cualificados no deja de crecer.

En España, el programa STEM Racing Spain está organizado por la Fundación MADCUP, encargada de coordinar la selección de equipos, las pruebas regionales y la preparación de quienes representan al país en la cita internacional. Ese filtro progresivo garantiza que solo los mejores conjuntos lleguen a la final mundial, y el grupo del instituto fuenlabreño superó todas las rondas hasta plantarse entre la élite.

Un ejemplo para los jóvenes de Fuenlabrada

Subir al tercer cajón del podio mundial, por delante de decenas de equipos de países con gran tradición en ingeniería y tecnología, es un aval de la calidad de la educación en los centros públicos madrileños. Para el Instituto José Luis López de Aranguren supone una visibilidad excepcional y, para la ciudad, un motivo de orgullo: sus estudiantes vuelven a Fuenlabrada como embajadores del talento joven de la región.

El éxito puede tener un efecto multiplicador. La expectativa generada anima a más institutos públicos a sumarse al programa en próximas ediciones, lo que ampliaría la participación y favorecería una rivalidad sana entre centros. Para los chavales que hoy estudian en Fuenlabrada y se preguntan si la ciencia o la ingeniería son para ellos, el ejemplo del equipo OWLA resulta inspirador: con trabajo, método y constancia, un proyecto escolar puede llegar muy lejos, incluso hasta el podio de un campeonato mundial.

Desde este blog felicitamos a los participantes y a toda la comunidad educativa del centro por un logro que demuestra hasta dónde puede llegar el trabajo bien hecho. Enhorabuena: el tercer puesto mundial tiene muchísimo mérito, y las 14 milésimas que separaron al equipo del oro cuentan la historia de un trabajo técnico realmente brillante.