Si algo nos ha enseñado el fútbol es que la gloria y el abismo pueden estar a la vuelta de la esquina. Y el Fuenlabrada lo sabe mejor que nadie. Hace apenas seis años, el equipo azulón soñaba con jugar en Primera División, y ahora, tras un nuevo y doloroso descenso, se prepara para competir en la quinta categoría del fútbol español. Una historia que merece ser contada, y que afecta de lleno a nuestra ciudad.
El año que rozamos la élite
Corría el año 2020. El Fuenlabrada, recién ascendido a Segunda División, firmaba una temporada espectacular. Con Hugo Fraile como referente y 13 goles, el equipo asaltaba campos históricos como Elche, Tenerife o Cádiz. A falta de una jornada, dependía de sí mismo para meterse en los play-offs de ascenso a Primera. Todo se decidía en Riazor, ante el Deportivo de la Coruña. Un punto bastaba. Pero el fútbol es cruel y, en el minuto 95, un penalti de Beauvue nos dejó sin premio. Aquel golpe fue durísimo, pero nadie imaginaba que era el principio del fin.
Los años de bonanza
Para entender cómo hemos llegado hasta aquí, hay que recordar de dónde venimos. En 2011, el Fuenlabrada estrenó el Estadio Fernando Torres y cuajó una temporada brillante, con 22 victorias y 60 goles, proclamándose campeón de grupo por delante del Real Madrid C. En la eliminatoria de campeones, cayeron ante el Marino, pero luego vinieron años de crecimiento. En 2017, con Mere Hermoso en el banquillo, el equipo rozó el ascenso a Segunda B, y en 2018 llegó la gesta copera: eliminar al Mérida y al Calahorra para enfrentarse al Real Madrid en dieciseisavos. En el Bernabéu, el Fuenla soñó con la machada. Luis Milla puso el 0-1, pero un doblete de Mayoral y un empate final de Álvaro Portilla dejaron un recuerdo imborrable.
2019 fue el año mágico. Campeones de grupo con 71 puntos, por encima de Ponferradina, Atlético B o Cultural Leonesa. En la final de campeones, goleada al Recreativo de Huelva con goles de Hugo Fraile, José Fran y Nteka. El Fuenlabrada volvía al fútbol profesional después de años de esfuerzo. Toda la Comunidad de Madrid lo celebró.
El principio del declive
Tras aquel espejismo, el Fuenlabrada aguantó dos años más en Segunda. En 2021, una tranquila undécima plaza y buenas victorias a domicilio. Pero en 2022, el equipo se hundió. Solo seis victorias en toda la temporada y un descenso a la recién creada 1ª RFEF. Parecía un accidente, pero los problemas no hicieron más que empezar.
En 2023, la salvación fue sufrida, se quedó a tres puntos del descenso. En 2024, hubo que esperar a la última jornada para certificar la permanencia, con un 2-0 al Cornellà. Y en 2025, el equipo volvió a caer a 2ª RFEF, tras un tramo final nefasto. Este 2026, con la intención de pelear arriba, el equipo ha vuelto a colapsar y ha acabado consumando un nuevo descenso, esta vez a la tercera RFEF, la quinta categoría del fútbol español.
¿Qué ha pasado?
Es difícil señalar una única causa. La gestión deportiva, los cambios de plantilla, la falta de estabilidad... Lo cierto es que el Fuenlabrada ha pasado de rozar Primera a tocar fondo en seis años. La afición, fiel, sigue llenando el Fernando Torres, pero la tristeza se palpa en las calles de Fuenlabrada.
Ahora toca reconstruirse. Desde la humildad y con el apoyo de todo el municipio. Porque esto es fútbol, y también es vida. Y en Fuenlabrada sabemos que, aunque duela, siempre hay una nueva oportunidad. Ojalá pronto volvamos a celebrar.


