El Partizán de Fuenlabrada viajará a Valladolid en la Copa con morado en la memoria
El sorteo de los dieciseisavos de final de la Copa de España ha dejado un cruce con mucho guion para el baloncesto fuenlabreño. El Partizán de Fuenlabrada se medirá al UEMC CBCV en el Polideportivo Pisuerga, en un encuentro previsto para el 20 o 21 de octubre y disputado a partido único. Y no será un choque cualquiera: en la expedición madrileña habrá dos nombres que la capital vallisoletana recuerda muy bien.
Los regresos que dan sabor al sorteo
El primero es el de Iñaki Martín, entrenador del conjunto fuenlabreño por segundo curso consecutivo y de origen vallisoletano. Martín asumió las riendas del UEMC Valladolid en la temporada 2024/2025, después de arrancar la campaña como ayudante en Zaragoza, y ocupó el banquillo morado hasta el 24 de abril de 2025. Dirigió 16 partidos con un balance de seis triunfos y diez derrotas antes de que el club optara por poner fin a su etapa. Pocos meses después encontró su sitio en Fuenlabrada, y ahora la Copa lo devuelve a la pista donde cerró su ciclo en el norte.
El segundo regreso llega con más perspectiva histórica: Eduardo Pascual, hoy integrado en la estructura deportiva del club fuenlabreño, ejerció como director deportivo del CB Valladolid entre 2010 y 2013, tras desembarcar en la ciudad procedente de Burgos. Con los años su carrera le llevó por distintos proyectos del baloncesto profesional, pero su vínculo con la ciudad permanece. Dos épocas distintas y una misma escenografía de regreso para un duelo que ya tenía bastante carga por sí solo.
Un rival en pleno crecimiento
El equipo que dirige Martín llega al cruce enchufado. Ha cerrado la fase de grupos de la Copa España con pleno de victorias, tres de tres, un registro que contrasta con una pretemporada de una victoria y cuatro derrotas. Ese balance, eso sí, hay que leerlo con perspectiva: los fuenlabreños eligieron rivales de enorme exigencia para preparar su salto a la Primera FEB, la categoría en la que competirán este curso y que les sitúa un escalón por encima.
Al otro lado, el UEMC Valladolid también firmó una fase de grupos perfecta y continúa de estrenos: este sábado debuta en liga frente al Melilla Ciudad del Deporte, con David Barrio en el banquillo. Para el conjunto pucelano será la primera prueba seria de su nuevo proyecto; para los nuestros, la oportunidad de demostrar que el buen arranque copero no fue un espejismo.
El nombre que esconde una historia de 35 años
Hay todavía más trasfondo en este duelo. El club fuenlabreño ya no es simplemente el histórico Baloncesto Fuenlabrada: desde el pasado septiembre responde oficialmente al nombre de Partizán de Fuenlabrada, fruto del hermanamiento con el conjunto serbio. La relación nació hace 35 años, cuando la guerra obligó al Partizán de Belgrado a competir lejos de su país y encontró en Fuenlabrada una casa para disputar como local la Copa de Europa 1991-92. Aquel equipo, dirigido por Zeljko Obradovic, acabó proclamándose campeón de Europa. Tres décadas después, aquel capítulo compartido se ha convertido en una nueva identidad para la entidad de la ciudad.
Un premio importante sobre la mesa
El vencedor del cruce avanzará hasta los octavos de final de una Copa España que ya entra en su tramo eliminatorio, y en la que el Valladolid superó su fase inicial. A falta de fecha definitiva, lo que está claro es que este viaje a Pisuerga se vivirá en Fuenlabrada con especial atención: deporte, nostalgia y una ocasión ideal para que el nuevo proyecto siga conquistando a la afición local.


