Afectados por las baterías de Tesla protestan en el Service Center de Fuenlabrada
Una concentración poco habitual ha tenido lugar en Fuenlabrada. Varios propietarios de vehículos Tesla se plantaron de forma pacífica frente al Service Center que la marca estadounidense tiene en la ciudad para reclamar soluciones a los fallos que sufren las baterías de sus coches, en concreto de los Model Y.
La convocatoria corrió a cargo de la Plataforma de Afectados por las Baterías de Tesla, un colectivo creado precisamente para agrupar a estos conductores. Aunque, tal como se pudo comprobar en redes sociales, la protesta no reunió a mucha gente, dejó una imagen cuando menos curiosa: ante los manifestantes, la compañía decidió dejar vacías sus instalaciones.
¿Qué les pasa a estos coches?
El origen del conflicto está en las baterías de tipo LFP que montan los Tesla Model Y fabricados en Berlín y vendidos desde mayo de 2023, durante todo 2024 y, en algunos casos, también hay unidades de 2025. Estas pilas las suministra BYD, el fabricante chino de automóviles.
Los afectados denuncian que, una vez detectados los problemas de rendimiento o de carga, se encuentran con una falta de información clara por parte de la marca. Por eso piden una vía de comunicación directa que permita abordar cada caso de forma individual y estudiar soluciones adecuadas que devuelvan a los conductores a la actividad.
El peor panorama lo viven los taxistas
Entre los denunciantes hay varios profesionales del taxi cuyos coches están actualmente parados. Eso significa que no están facturando, un golpe económico directo para quienes viven exclusivamente de su vehículo.
Según los testimonios recogidos por medios especializados como La Gaceta del Taxi, los fallos se han multiplicado este verano, especialmente tras realizar cargas rápidas con temperaturas elevadas. Es entonces cuando aparece un fallo de aislamiento que acaba inmovilizando el vehículo. Y aquí está el mayor inconveniente: como las baterías forman parte de la estructura del coche, su reparación resulta casi imposible, por lo que la única salida posible es sustituirla entera.
¿La culpa es del diseño, no del proveedor?
Uno de los puntos más llamativos que han dejado claro los denunciantes, fruto de sus propias investigaciones, es que la batería aportada por BYD no sería la causante del problema. Han llegado a intercambiar información con algunos ingenieros de la fábrica alemana, quienes les han comentado que a la pila no se le dio un aislamiento correcto, algo que provoca humedades y sobrecalentamiento. Si se confirma esta versión, el fallo tendría su origen en el diseño de Tesla.
Dos grupos de afectados, dos realidades
El colectivo distingue, entre los taxistas afectados, dos bloques bien diferenciados. El primero lo forman quienes han recorrido menos de 160.000 kilómetros y todavía están cubiertos por la garantía. El problema, denuncian, es que ni siquiera así la marca les da respuesta: uno de ellos sufrió la avería el 12 de agosto y la cita para el cambio le han dado en noviembre.
El segundo grupo reúne a quienes ya han superado ese kilometraje, fijado como límite de vencimiento de la garantía. Estos afectados deberán afrontar por su cuenta el cambio de la batería y, por el momento, los presupuestos que han recibido superan los 16.000 euros.
Del acto de protesta a la demanda colectiva
La concentración no se queda en un gesto simbólico. La plataforma ha puesto en marcha una web con la que pretende construir un grupo conjunto de afectados para realizar las reclamaciones oportunas a Tesla y, si llega el momento, presentar una demanda colectiva contra el fabricante.
Tiempo al tiempo: desde estas líneas seguiremos pendientes de cómo evoluciona este conflicto, que tiene como escenario una de las instalaciones más conocidas de Fuenlabrada y como protagonistas a profesionales que necesitan su coche para salir adelante cada día.


